Definición
Una luna es un satélite natural, es decir, un cuerpo celeste que orbita un planeta, un planeta enano u otro objeto estelar no masivo. A diferencia de los planetas, las lunas no orbitan directamente una estrella, sino un cuerpo que sí lo hace. Pueden existir solas o en gran número alrededor de un planeta.
Estructura
La estructura interna de una luna depende de su masa y composición. Algunas están diferenciadas con núcleo metálico, manto rocoso y corteza exterior, mientras que otras están hechas de hielo, roca porosa o una mezcla. Algunas presentan actividad geológica o criovolcánica; otras son geológicamente inertes.
Origen
Las lunas pueden formarse por acreción en un disco circumplanetario, por captura gravitatoria de un cuerpo errante o por fragmentación tras una colisión. Su origen influye en su composición, inclinación orbital e interacción con el objeto central.
Funciones dinámicas
Las lunas afectan fuertemente el estado dinámico de su planeta anfitrión. Pueden estabilizar la inclinación axial, provocar mareas en envolturas fluidas (océanos, atmósferas) y frenar la rotación del planeta mediante frenado por marea. También pueden interactuar con anillos u otros satélites en sistemas complejos.
Variación
El número, tamaño y características de las lunas varían mucho entre planetas. Algunas lunas son más grandes que planetas, otras son fragmentos irregulares. Su distribución refleja la historia dinámica del sistema planetario correspondiente.