Definición
Un asteroide es un pequeño cuerpo celeste sólido, compuesto principalmente de roca, metal o una mezcla de ambos. Orbita una estrella, generalmente en una zona específica como un cinturón o nube gravitacional. A diferencia de los planetas, los asteroides no tienen forma esférica estable ni atmósfera propia. No emiten luz y carecen de suficiente masa para iniciar fusión o alcanzar equilibrio hidrostático.
Estructura
La estructura interna de los asteroides varía según su composición, tamaño y origen. Algunos son compactos y densos con núcleos metálicos; otros son porosos, fracturados o están formados por fragmentos débilmente unidos llamados “pilas de escombros”. Sus superficies muestran cráteres, grietas y capas de regolito. Su densidad, reflectividad y contenido mineral permiten su clasificación espectral.
Distribución
Los asteroides se concentran frecuentemente en regiones específicas del sistema estelar. En un sistema planetario, se encuentran en el cinturón principal entre dos planetas mayores o en zonas periféricas como regiones transneptunianas. Otros comparten órbitas planetarias (troyanos) o cruzan trayectorias (cruzadores terrestres). Esta distribución refleja la historia dinámica del sistema.
Origen y evolución
Los asteroides son restos sólidos de la formación del sistema planetario. Provienen de regiones donde la materia no se fusionó en planetas, a menudo debido a perturbaciones gravitacionales. Sus trayectorias pueden cambiar por influencias planetarias, efectos térmicos o colisiones. Algunos se fragmentan, otros se agrupan, y algunos son expulsados del sistema.
Función en el sistema
Los asteroides influyen en la evolución dinámica del sistema estelar. A través de colisiones, generan cráteres en planetas y lunas. También pueden transportar elementos como carbono o agua a otros cuerpos celestes. Algunos contribuyen al equilibrio gravitacional o a la limpieza orbital. Son indicadores útiles de los procesos iniciales de formación planetaria.
Límites y clasificación
La distinción entre asteroides, planetas menores, cometas y otros cuerpos pequeños se basa en actividad volátil, composición, tamaño y órbita. Algunos objetos pueden reclasificarse según su actividad o distancia. Los asteroides no tienen colas cometarias ni actividad superficial por sublimación. Su clasificación evoluciona con datos espectrales, dinámicos o geofísicos.