Definición
Un cometa es un cuerpo celeste compuesto principalmente de hielos, polvo y compuestos volátiles. Orbita una estrella en trayectorias usualmente elípticas o parabólicas. A diferencia de los asteroides, los cometas muestran actividad visible al acercarse a la estrella, debido a la sublimación de sus materiales volátiles. No brillan por sí mismos, sino que reflejan la luz estelar.
Estructura
La estructura de un cometa incluye un núcleo sólido de hielo mezclado con partículas minerales, llamado núcleo cometario. Alrededor del núcleo se forma una envoltura gaseosa y polvorienta llamada cabellera (o coma) cuando el cometa se acerca a la estrella. Se forman dos tipos de colas: una cola de polvo curvada por la presión de radiación y una cola de plasma recta dirigida por el viento estelar.
Funcionamiento
La actividad cometaria depende de la distancia a la estrella. Al acercarse, la temperatura aumenta y causa la sublimación del hielo, liberando gases y partículas que forman la coma. Esa materia es empujada por la radiación y los campos magnéticos, formando las colas. Cuando el cometa se aleja, la actividad disminuye y vuelve a ser un núcleo inactivo.
Evolución
Los cometas evolucionan según sus pasos cercanos a la estrella. En cada órbita, pierden parte de su masa en forma de gas y polvo, lo que provoca cambios graduales en su superficie. Algunos pueden fragmentarse, extinguirse o volverse indistinguibles de asteroides inactivos.
Límites
Un cometa está definido por su masa, cantidad de volátiles y su órbita. Su actividad solo ocurre cuando está lo suficientemente cerca de la estrella como para que se produzca sublimación. Más allá de cierta distancia, permanece inerte. Su estabilidad también puede verse afectada por interacciones gravitacionales con otros cuerpos celestes.